viernes, 11 de septiembre de 2009


© domarbel. 2009 

Si pudieras darme las palabras de tu boca

en un instante

en el aliento consecuente del sonido eterno


Si pudieras convertir mi mano en manuscrito...





3 comentarios:

virgi dijo...

Nuestros deseos tropiezan. Se bifurcan, se deslizan, se evaporan.
Pero añorarlos es hermoso.

Ana dijo...

Precioso Virgi, alguna vez entre tanto sueño algún deseo se desliza y se convierte en algo real

Jin dijo...

no sé qué me gusta más, del poeema o de ese gesto esculpido, los dos son tan sugerentes..